Falta de bajas en sistema escolar dificulta reincorporar a jóvenes que abandonan la secundaria
La permanencia de estudiantes desertores dentro de los registros oficiales de educación básica se ha convertido en uno de los principales obstáculos para que el Instituto Chihuahuense de Educación para los Adultos (Ichea) pueda incorporarlos a sus programas de regularización y conclusión de estudios.
El director general del Ichea, Heberto Javalera Lino, señaló que existe un número importante de adolescentes que abandonan la secundaria, particularmente en segundo y tercer grado, pero que continúan apareciendo como alumnos activos en las plataformas educativas, lo que impide brindarles atención inmediata.
Explicó que cuando un estudiante deja de asistir a clases durante varias semanas, el instituto no puede registrarlo como educando debido a que oficialmente sigue inscrito en una escuela secundaria. Esta situación genera retrasos en los procesos para reincorporarlo a la educación.
“Se nos imposibilita poderlos dar de alta en nuestro sistema porque aparecen como activos”, afirmó el funcionario.
Ante este escenario, el Ichea mantiene acercamientos con la Subsecretaría de Educación y Deporte para agilizar los mecanismos que permitan identificar a quienes ya abandonaron sus estudios y canalizarlos hacia programas alternativos de formación académica.
Javalera Lino indicó que, aunque no cuenta con un porcentaje exacto de incremento en la deserción escolar, el fenómeno es significativo y requiere una atención más rápida para evitar que los jóvenes permanezcan largos periodos alejados de las aulas.
El funcionario consideró que existen procesos administrativos que retrasan la baja de los estudiantes en el sistema oficial, aun cuando ya han dejado de asistir regularmente a clases. Esta situación limita la capacidad de respuesta de las instituciones encargadas de recuperarlos académicamente.
“No pudiera hablarle de un porcentaje, pero sí es alto el nivel de deserción escolar por múltiples motivos”, comentó.
Añadió que incluso cuando se tiene conocimiento de que un alumno acumula varias semanas sin acudir a la escuela, el procedimiento administrativo para darlo de baja puede tardar más de lo deseable, lo que retrasa su incorporación a otras alternativas educativas.
“Mientras el sistema no les permita darlos de baja, nosotros no podemos captarlos de inmediato para darles continuidad educativa”.
El director del Ichea destacó que el objetivo es trabajar de manera coordinada con las autoridades educativas para localizar a estos jóvenes, invitarlos a retomar sus estudios y evitar que el abandono escolar se convierta en una condición permanente que limite sus oportunidades de desarrollo académico y laboral.


