Señales de alerta en niños cobran importancia durante el mes de prevención del suicidio
En el marco de septiembre, mes dedicado a la prevención del suicidio, autoridades hicieron un llamado a madres, padres y cuidadores para mantenerse atentos a los cambios que pueden presentar niños y niñas, ya que las señales de alerta en la infancia pueden manifestarse de manera distinta a las observadas en adolescentes o adultos.
Margarita de la Torre, coordinadora del área infantil de la Subsecretaría de Desarrollo Humano y Bien Común en la Zona Norte, explicó que algunas de las manifestaciones pueden aparecer a través de cambios repentinos en la conducta, falta de apetito, alteraciones del sueño, aislamiento o dificultades para convivir con otras personas.
“Si empiezan a aislarse, tienen dificultad para socializar o presentan problemas en la parte académica, ahí hay otros signos muy diferentes a cuando son adolescentes o adultos”, señaló la especialista al hablar sobre la importancia de identificar estas modificaciones en el comportamiento.
La violencia que enfrentan los menores tanto dentro como fuera de casa también puede convertirse en un factor que afecte su bienestar emocional. De la Torre mencionó que los entornos sociales y familiares violentos, así como las situaciones de bullying, pueden influir en la salud mental de niños y niñas.
La especialista advirtió que contar con ropa, alimentación, estudios u otras necesidades materiales cubiertas no significa necesariamente que un menor esté libre de enfrentar problemas emocionales, pues también existe la necesidad de sentirse acompañado y escuchado por los adultos responsables.
“Si te doy todo, pero no estoy presente, también ese es otro factor”, expresó, al destacar que el acompañamiento y la supervisión de un adulto son parte importante del desarrollo de los menores y de la atención a posibles situaciones de riesgo.
Añadió que las infancias se desarrollan dentro de un núcleo familiar, pero también están expuestas al ambiente escolar y social, donde enfrentan diversas experiencias que pueden impactar en su conducta. Por ello, consideró necesario mantener una comunicación constante y ofrecer una presencia de calidad.
Sobre la influencia de las redes sociales, los contenidos violentos, los videojuegos y otros elementos del entorno, De la Torre señaló que el suicidio es un fenómeno multifactorial, por lo que no puede atribuirse a una sola causa ni a un único tipo de experiencia.
“No pudiéramos enfocarnos sólo en algo que determine esto; es multifactorial”, indicó la terapeuta infantil, quien explicó que la salud mental es un tema sensible en el que intervienen diferentes circunstancias y experiencias.
La coordinadora señaló finalmente que, desde su experiencia en procesos terapéuticos con infancias, es fundamental que cualquier cambio importante en el comportamiento de un niño o niña sea atendido sin minimizarlo, buscando acompañamiento profesional cuando sea necesario y reforzando la presencia de adultos que puedan escuchar y brindar apoyo oportuno.


