Los Ojos de Dios preserva la memoria de 15 niños con un mausoleo
Locales

Los Ojos de Dios preserva la memoria de 15 niños con un mausoleo

Ago 24, 2026

Durante la historia de la asociación Los Ojos de Dios, 15 niños han fallecido mientras permanecían bajo el cuidado del albergue, y desde 2024 sus cenizas cuentan con un lugar digno para descansar: un mausoleo construido dentro de la institución.

Mariana Gameros, subdirectora institucional de la asociación, informó que el espacio fue inaugurado en 2024 con el propósito de preservar la memoria de los menores que, aunque llegaron a Los Ojos de Dios en circunstancias marcadas por el abandono y la enfermedad, encontraron ahí un hogar.

El mausoleo surgió como una respuesta a la necesidad de darles una despedida digna y conservar sus cenizas en un mismo espacio. La ceremonia de inauguración fue planteada como un acto de memoria y reconocimiento para quienes formaron parte de la comunidad de la asociación.

De acuerdo con la historia de la institución, desde su fundación el 3 de febrero de 2005, 122 menores y jóvenes han pasado por Los Ojos de Dios. La propia asociación señala que algunos llegaron con historias de abandono, discapacidad y condiciones de salud que marcaron sus vidas.

Los Ojos de Dios representa el primer y único albergue médico de todo el país para niños y jóvenes con discapacidad bajo tutela pública, el cual no funciona sólo como espacio de resguardo, sino que brinda atención médica especializada y rehabilitación a menores de edad.

El mausoleo representa ahora el lugar donde permanecen las cenizas de los pequeños que fallecieron. En su inauguración se destacó que ahí reposarían quienes, antes de morir, encontraron en la institución un hogar y una familia.

Uno de los primeros restos colocados en este espacio fue el de Lupita. La asociación reconoció que, mediante gestiones realizadas ante las autoridades de protección de niñas, niños y adolescentes, fue posible recuperar sus cenizas y comenzar con este proceso de memoria y dignidad.

Para Los Ojos de Dios, el mausoleo no representa únicamente un sitio para depositar cenizas, sino un espacio para evitar que los menores sean olvidados. Durante su inauguración se señaló que cada urna y cada nombre representan un acto de memoria y de amor hacia quienes fueron parte de la institución.

La asociación considera que la muerte no debe significar la pérdida de la dignidad de los niños y jóvenes que estuvieron bajo su cuidado. Por ello, el mausoleo se convirtió también en un símbolo del compromiso de mantener presentes sus historias y reconocer el lugar que ocuparon dentro de la comunidad.

La institución fue fundada hace más de 20 años con la misión de recibir a menores que habían sido rechazados o se encontraban en condiciones de abandono, ofreciéndoles atención, cuidado y un hogar.