Persiste regateo a artesanos; extranjeros pagan mejor y llevan piezas mexicanas a EU, Canadá y España
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Persiste regateo a artesanos; extranjeros pagan mejor y llevan piezas mexicanas a EU, Canadá y España

Ago 7, 2026

Aunque las artesanías mexicanas son reconocidas por su calidad y tradición, quienes las elaboran aseguran que en el mercado nacional continúa el regateo y la falta de valoración por el trabajo manual, situación que contrasta con el interés mostrado por compradores extranjeros que adquieren grandes volúmenes de piezas para llevarlas a países como Estados Unidos, Canadá y España.

Así lo señaló Pedro González, originario de una comunidad mazahua del Estado de México y radicado en Ciudad Juárez desde 1984, quien recordó que desde su infancia su familia se dedicó a la elaboración de alfarería, especialmente cazuelas y platos de barro, productos por los que su comunidad es ampliamente reconocida.

El artesano lamentó que durante muchos años los productores recibieran pagos muy bajos por piezas cuya elaboración implica días de trabajo y altos costos de producción, además de enfrentar la falta de apoyos para fortalecer su actividad.

“Un plato te lo venden en 50 pesos y allá nos lo pagan a cinco pesos; ya trabajado, hasta ocho pesos. Imagínate, el material es caro y no había ninguna ayuda del gobierno”, señaló al recordar las dificultades que enfrentaban los artesanos para obtener ingresos justos por su trabajo.

González explicó que uno de los principales problemas es que muchas personas no alcanzan a dimensionar el esfuerzo que requiere elaborar una pieza artesanal completamente a mano, por lo que suelen buscar reducir aún más el precio al momento de comprar.

A esa situación, dijo, se suma la competencia de productos industrializados o importados que imitan las artesanías tradicionales y que se ofrecen a precios más bajos, lo que afecta directamente a quienes mantienen vivas las técnicas heredadas por generaciones.

“Las personas no valoran el trabajo manual y luego, con la piratería china, todo se vende a precios muy reducidos. Nosotros tratamos de traer lo original desde nuestro pueblo y eso también tiene un costo por el traslado”.

El artesano explicó que quienes conocen el oficio pueden identificar fácilmente el origen de una pieza por su diseño, acabado y la técnica utilizada por cada familia de artesanos, ya que cada comunidad imprime un estilo propio que funciona como una especie de sello de autenticidad.

Indicó que con frecuencia los clientes buscan negociar el precio directamente con el productor, pero después encuentran esas mismas piezas en tiendas establecidas con precios mucho más elevados, dejando la mayor ganancia en manos de intermediarios o revendedores.

“Mi tío hace poquito me decía: ‘esta carga va para España, esta va para Canadá’. También están mandando para Estados Unidos. No vienen seguido, pero cuando vienen se llevan una cantidad buena de artesanías”.

El artesano consideró que el creciente interés internacional representa una oportunidad para preservar los oficios tradicionales y fortalecer la economía de las comunidades productoras; sin embargo, insistió en que aún hace falta que en México se reconozca el verdadero valor del trabajo artesanal para que quienes lo realizan reciban un pago justo por cada pieza elaborada.