Miles de mujeres toman las calles de Ciudad Juárez en el 8M para exigir justicia y denunciar violencia
Madres de víctimas desaparecidas, colectivos feministas, organizaciones de la sociedad civil y familias juarenses tomaron las calles de Ciudad Juárez el domingo para conmemorar el Día Internacional de la Mujer y exigir justicia frente a la violencia que enfrentan las mujeres.
A lo largo de la jornada se realizaron diversas actividades, entre ellas la marcha incluyente que congregó a más de 17 mil personas, así como una movilización separatista encabezada por colectivos feministas, en las que se alzaron voces contra los feminicidios, las desapariciones y otras formas de violencia de género.
Desde temprana hora comenzaron las concentraciones en distintos puntos de la ciudad; mientras integrantes del Movimiento de las Mujeres de Ciudad Juárez realizaban un acto simbólico en la Cruz de Clavos, ubicada en el puente internacional Paso del Norte, cientos de mujeres se preparaban para participar en la marcha separatista denominada “El miedo cambió de bando”.
Esta movilización partió desde la iglesia de San Lorenzo y avanzó hasta el Monumento a la Mujer, en el Parque Borunda, donde más de mil 400 mujeres expresaron públicamente las distintas formas de violencia que han vivido.
La convocatoria de la marcha separatista establecía que únicamente se permitiría la presencia de mujeres en el contingente, con el objetivo de generar un espacio seguro para quienes deseaban manifestarse.
Poco antes del mediodía inició el recorrido desde la iglesia de San Lorenzo, avanzando por la Curva hacia la avenida Paseo Triunfo de la República; durante el trayecto se escucharon consignas como “Ni una más, ni una más, ni una asesinada más” y “Hay que abortar, hay que abortar este sistema patriarcal”, coreadas por las manifestantes que caminaban juntas para visibilizar la violencia estructural que enfrentan.
En el contingente también participó el llamado Bloque Negro, conformado por colectivos feministas que brindaron apoyo y protección durante la marcha; entre sus funciones se encontraba vigilar que no se infiltraran personas ajenas al movimiento y ofrecer asistencia a quienes lo necesitaran mediante paramédicas y psicólogas.
En este bloque participaron integrantes de agrupaciones como Amazonas, Red de Psicológicas, Lesbicats, Quema de Agresores 656, Mujeres Separatistas Organizadas y Mujeres en Rebelión. “Estamos aquí para tener espacios seguros, para hacer un camino seguro; de ahí nació el Bloque Negro”, explicó una de las participantes que permanecía encapuchada.
Al frente del contingente fueron colocadas madres y familiares de personas desaparecidas, así como infancias y personas neurodivergentes, con el objetivo de resguardar su seguridad durante el recorrido.
La marcha se detuvo frente al Hospital de la Mujer, donde las participantes denunciaron la violencia obstétrica; en ese punto, Paola Benítez compartió su experiencia tras perder a su bebé debido a lo que calificó como un procedimiento médico incorrecto. “No más violencia obstétrica, hermanas, en el parto”, expresó ante el resto de las manifestantes.
Entre las asistentes también estuvo la luchadora profesional juarense conocida como Zafiro, quien afirmó que incluso las mujeres que saben defenderse físicamente no están exentas de sufrir violencia.
Señaló que ha sido víctima de violencia económica y vicaria; en la movilización también participó Jessica, una joven madre de dos hijos de 2 y 1 año, quien relató que hace algunos años fue víctima de una violación y decidió sumarse a la marcha para exigir justicia y visibilizar su experiencia; aunque su agresor continúa en libertad, aseguró que ha logrado salir adelante con el apoyo de sus amigas y de sus hijos.
El dolor también estuvo presente en los testimonios de familiares de víctimas. Juana López marchó por primera vez en su vida para exigir justicia por el asesinato de su hija Sandra González López, quien murió al interior del Centro de Reinserción Social Estatal número 3 de Ciudad Juárez.
“Marcho por mi hija, que me la mataron. Se llamaba Sandra González López”, dijo con voz entrecortada mientras avanzaba junto al contingente. Tras casi dos horas de recorrido, la marcha llegó al Parque Borunda, donde frente al Monumento a la Madre se abrió el micrófono para que las participantes compartieran sus casos y denuncias.
Paralelamente, el acto principal de la jornada fue la marcha incluyente que reunió a más de 17 mil personas en el Monumento a Benito Juárez, desde donde partió el contingente hacia la Cruz de Clavos en el puente internacional Paso del Norte.
Durante la concentración destacaron cartulinas y mantas con mensajes de denuncia que recordaban casos de feminicidio y desaparición, como los de Francisco y Kezaline Corona, así como el de Esmeralda Castillo Rincón, entre otros nombres mencionados por las familias presentes. Una mujer portaba una cartulina con fotografías de Nancy Vela acompañada del mensaje: “Me quitaron a mi hija, arquitecta, docente y artista… me dejaron la rabia y con ella haré justicia”.
Durante la movilización incluyente se escucharon consignas como “Ni una más, ni una asesinada más” y “Porque viva se la llevaron, vivas las queremos”, mientras el contingente avanzaba por calles del centro de la ciudad.
La ruta inició en el cruce de la avenida Vicente Guerrero, continuó por la calle Constitución, siguió por Juan de Dios Peza y posteriormente por la avenida 16 de Septiembre hasta el túnel, para después avanzar por la avenida Juárez hasta llegar a la Cruz de Clavos.
En el trayecto, agentes de Seguridad Vial integradas por mujeres se mantuvieron en calles aledañas para facilitar el tránsito y brindar apoyo en caso de ser necesario.
Cuando el contingente cruzaba el túnel de la avenida 16 de Septiembre, un grupo de personas provida se encontraba en la parte superior con pancartas que decían “Reza por el fin del aborto”.
A pesar de su presencia, la marcha continuó sin incidentes y siguió su trayecto hasta el puente internacional; en ese punto, familiares de víctimas de feminicidio tomaron la palabra para compartir testimonios sobre los casos de sus hijas, hermanas o madres, denunciando la falta de avances en las investigaciones y la impunidad que prevalece en muchos de estos delitos.
Al finalizar el recorrido, organizaciones y colectivos leyeron un posicionamiento conjunto con motivo del 8 de marzo, en el que exigieron justicia para las mujeres desaparecidas y reclamaron a las autoridades federales y estatales dejar de “maquillar la tragedia con cifras falsas”.
Durante el pronunciamiento señalaron que en el estado de Chihuahua existen más de 4 mil 600 personas desaparecidas. “No son números, son vidas arrebatadas. Exigimos búsquedas reales e inmediatas”, expresaron ante las asistentes reunidas en el lugar.
Tras la lectura del posicionamiento, la mayoría de las participantes comenzó a retirarse de manera paulatina por las calles cercanas, mientras algunos grupos regresaron al Monumento a Benito Juárez, punto donde había iniciado la marcha incluyente.
Al concluir las actividades conmemorativas del Día Internacional de la Mujer, autoridades municipales reportaron saldo blanco y destacaron que las manifestaciones se desarrollaron de forma pacífica, aunque marcadas por el dolor, la memoria y la exigencia de justicia para miles de mujeres en el país.


