Madres buscadoras piden apoyo juvenil ante desgaste físico en rastreos
Con la tierra en las manos y el cansancio acumulado en el cuerpo, más de 60 madres buscadoras del colectivo 10 de Octubre en el sur de Chihuahua continúan la búsqueda de sus hijos, pese al desgaste físico, enfermedades y el paso del tiempo. Todas superan los 45 años de edad y muchas ya enfrentan serias dificultades para recorrer las zonas áridas y agrestes donde se realizan los rastreos; ante esta situación, detallaron la importancia de que jóvenes se unan al colectivo y puedan ayudarles en la búsqueda de sus seres queridos. “La lucha por encontrar a los desaparecidos requiere manos firmes, cuerpos fuertes y un compromiso que trascienda generaciones”.
Integrantes del colectivo 10 de Octubre detallaron que la incorporación de jóvenes al colectivo de búsqueda es necesario, ya que las condiciones físicas que exige esta labor comienzan a rebasar las posibilidades de las madres.
“Buscar es arañarse la tierra, agotarse, caminar bajo el sol y entre el monte. Necesitamos gente que diga ‘yo me sumo al barco’”, expresaron, al destacar que la fuerza y el acompañamiento de nuevas generaciones permitiría sostener las jornadas de búsqueda.
Relataron que en recientes rastreos, como el realizado en Coronado, regresaron no solo exhaustas físicamente, sino también golpeadas emocionalmente, tras jornadas largas y sin resultados claros.
A ello se suma el impacto que tiene la edad y los problemas de salud, como presión alta, dolores de rodilla y falta de oxígeno, que generan que algunas madres ya no puedan asistir a reuniones de trabajo en ciudades como Chihuahua capital.
Las madres también recordaron los casos en los que recibieron denuncias anónimas que las condujeron a un mismo punto en El Vergel; sin embargo, un incendio previo había arrasado con el área, dejando sin rastro cualquier evidencia.
Pese a las adversidades, las madres buscadoras continúan acudiendo a cada llamado, convencidas de que la búsqueda no puede detenerse. Sin embargo, advirtieron que sin relevo generacional y mayor acompañamiento ciudadano, la labor se vuelve cada vez más difícil.
Finalmente, reiteraron el llamado a la sociedad para sumarse a la búsqueda, subrayando que la lucha por encontrar a los desaparecidos requiere manos firmes, cuerpos fuertes y un compromiso que trascienda generaciones.


