Crisis de movilidad deja a la región sur con cada vez menos habitantes
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Crisis de movilidad deja a la región sur con cada vez menos habitantes

Oct 5, 2026

La región de Parral perdió 16 mil 103 habitantes en apenas cinco años, el equivalente a la población de un municipio como Balleza. De los 14 municipios del sur de Chihuahua analizados, la mayoría redujo su población entre 2020 y 2025, con los descensos más pronunciados concentrados en municipios rurales y serranos, mientras Parral y otras localidades registraron crecimiento.

La reducción llevó a la población conjunta de estos municipios de 290 mil 845 a 274 mil 742 habitantes, una contracción de 5.54%. El caso que más aporta a esta disminución es Guadalupe y Calvo: pasó de 50 mil 514 habitantes en 2020 a 39 mil 496 en 2025, es decir, perdió 11 mil 018 personas y más de una quinta parte de su población.

Los datos muestran un territorio con comportamientos distintos: mientras algunos municipios mantienen o aumentan habitantes, otros han experimentado reducciones de dos dígitos. El coordinador estatal del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en Chihuahua, Carlos Armando Uc Nájera, explicó que para entender estas variaciones deben considerarse nacimientos, defunciones y movimientos migratorios.

Especialistas en criminología advirtieron, además, que entre los fenómenos que deben investigarse se encuentra el desplazamiento forzado relacionado con contextos de violencia, cuya dimensión resulta difícil de identificar en las estadísticas disponibles.

A diferencia del Censo de Población y Vivienda que se realiza cada 10 años, la información de 2025 proviene de un ejercicio intercensal realizado mediante una muestra de viviendas. Uc Nájera explicó que esta herramienta permite hacer estimaciones entre un censo y otro debido a los cambios demográficos que pueden presentarse durante una década.

Existe además una precisión metodológica importante al comparar ambos periodos. Para 2025, la estimación corresponde a población en viviendas particulares habitadas, por lo que quedan fuera viviendas colectivas como asilos, orfanatos y cárceles, entre otras categorías. Por ello, Uc Nájera señaló que las comparaciones deben realizarse utilizando universos equivalentes de población.

Guadalupe y Calvo pierde más de una quinta parte de su población

El comportamiento más marcado dentro de los municipios analizados corresponde a Guadalupe y Calvo. En cinco años, su población disminuyó en 11 mil 018 habitantes, al pasar de 50 mil 514 a 39 mil 496, una reducción de 21.81%.

La dimensión significa que por cada 100 habitantes registrados en 2020, aproximadamente 22 ya no aparecen dentro de la población estimada cinco años después. Sin embargo, la estadística por sí sola no permite establecer dónde se encuentran actualmente esas personas ni atribuir la totalidad de la disminución a una sola causa.

Otros municipios presentan contracciones igualmente pronunciadas en términos porcentuales. Morelos pasó de 7 mil 266 a 5 mil 531 habitantes, una reducción de mil 735 personas que representa 23.88%, la mayor caída proporcionalde los municipios analizados.Valle de Zaragoza disminuyó de 4 mil 775 a 3 mil 761 habitantes, por lo que perdió mil 014 personas, equivalentes a 21.24% de su población. Balleza pasó de 16 mil 440 a 12 mil 998 habitantes, una diferencia de 3 mil 442 personas y una reducción de 20.94%.

Rosario perdió 274 habitantes al pasar de 2 mil 079 a mil 805, equivalente a 13.18%; mientras Batopilas de Manuel Gómez Morín disminuyó de 11 mil 270 a 9 mil 900, una diferencia de mil 370 personas y 12.16%.

También registraron disminuciones Allende, que pasó de 8 mil 487 a 8 mil 166 habitantes, y Guachochi, cuya población prácticamente permaneció estable pero con una reducción de 50 mil 180 a 50 mil 005 personas.

Crecimiento concentrado en Hidalgo del Parral

En contraste, Hidalgo del Parral pasó de 116 mil 662 habitantes en el registro de 2020 a una estimación superior a 118 mil para 2025. También aparecen crecimientos en Santa Bárbara, Matamoros, El Tule, Huejotitán y San Francisco del Oro, aunque con magnitudes diferentes.

Esta disparidad hace que el fenómeno regional no pueda describirse simplemente como una pérdida generalizada de habitantes: mientras el principal centro urbano continúa concentrando población, varios municipios rurales y serranos reducen su número de residentes.

¿Qué pasó con quienes ya no aparecen en la estadística?

Ante el descenso observado particularmente en Guadalupe y Calvo, Uc Nájera explicó hasta dónde permite llegar la información estadística del Inegi.

“Lo que sí tenemos la certeza es que visitamos las viviendas y no encontramos habitantes”, señaló al abordar el comportamiento registrado en los municipios serranos.La explicación demográfica, detalló, parte de cuatro componentes básicos: las personas que nacen se incorporan a la población, quienes fallecen dejan de contabilizarse, quienes llegan aumentan el número de habitantes y quienes se van lo reducen. Dentro de este último comportamiento existe el denominado saldo neto migratorio, que considera las entradas y salidas de población.

Esto impide concluir únicamente a partir de la disminución estadística que 11 mil personas “huyeron” de Guadalupe y Calvo o que los 16 mil 103 habitantes menos de la región correspondan necesariamente a personas desplazadas. Para determinar las razones de cada salida sería necesario incorporar otras fuentes y estudiar los movimientos poblacionales.

La diferencia resulta fundamental porque la migración puede producirse por múltiples razones. El propio coordinador estatal señaló, al abordar otros comportamientos demográficos, que los jóvenes pueden trasladarse en busca de oportunidades laborales, educativas o de especialización, mientras también existe migración de retorno de personas que después de trabajar o vivir fuera regresan a su lugar de origen.