Busca EU a deportados para cobrar 423 mdd en multas
La Administración del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está contratando empresas privadas para localizar a migrantes deportados que, según afirma, deben al Gobierno de Estados Unidos cientos de millones de dólares en multas impagadas.
La medida pondrá a prueba hasta dónde puede extender su ofensiva migratoria más allá de las fronteras del país.La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) afirma que intenta recuperar unos 423 millones de dólares en multas y tasas de más de 66 mil 300 personas expulsadas del país.El mes pasado, la agencia acordó pagar hasta 36 millones de dólares a cuatro empresas para localizar en México, Honduras y Guatemala a personas con deudas pendientes, según un anuncio publicado en un sitio web de contratación pública.
La iniciativa amplía considerablemente los esfuerzos del Presidente Trump para controlar la inmigración, al extender el alcance del Gobierno a personas que ya han sido expulsadas de Estados Unidos.Sin embargo, cobrar las multas podría resultar complicado. No está claro si Estados Unidos, puede exigir legalmente el pago a personas que ya fueron deportadas.El anuncio del contrato tampoco explica cómo podría obligarlas a pagar ni qué papel, si alguno, desempeñarían los Gobiernos de México, Honduras y Guatemala.Tampoco está claro que los deportados tengan capacidad para pagar lo que Estados Unidos afirma que deben. Muchos podrían tener recursos limitados o carecer de acceso a una cuenta bancaria en Estados Unidos, necesaria para pagar las multas según los métodos descritos en los documentos federales.En casos anteriores, Estados Unidos ha advertido que las multas impagadas podrían afectar futuros trámites migratorios.Según los documentos del contrato, los contratistas podrían fotografiar viviendas u obtener facturas de servicios públicos, expedientes laborales o documentos judiciales para localizar a los deportados y determinar su capacidad de pago.Según los registros federales, la CBP adjudicó el mes pasado contratos de dos años a Global Recovery Group, The Baptiste Group, Caduceus Inc. y Response AI Solutions.Cada acuerdo tiene un valor máximo de 9 millones de dólares. Las empresas no respondieron a las solicitudes de comentarios.La cantidad que la CBP intenta recaudar representa solo una pequeña parte de las sanciones impuestas por el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS).Desde el regreso de Trump al cargo el 20 de enero de 2025 hasta el 16 de julio de 2026, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), el brazo ejecutor del DHS, impuso más de 103 mil multas civiles por un total de más de 84 mil millones de dólares, según el departamento. Al 16 de julio, el Gobierno solo había recaudado 1.2 millones de dólares.»Nuestro mensaje es claro: los extranjeros que se encuentran en el país de forma ilegal deben marcharse ahora o afrontar las consecuencias, incluidas las sanciones económicas», afirmó el DHS en un comunicado.Las multas se basan, en parte, en una disposición de una ley de inmigración de 1996 que permite al Gobierno imponer sanciones diarias a determinadas personas que se niegan a marcharse tras haber recibido una orden de deportación.Esta facultad apenas se había utilizado hasta el primer mandato de Trump, cuando su administración envió cuantiosas facturas a familias de inmigrantes.La anterior administración del Presidente Joe Biden puso fin a esa medida en 2021, alegando que había resultado ineficaz y desviaba recursos de otras prioridades en materia de aplicación de la ley.Trump ha reactivado estas sanciones a una escala mucho mayor. Algunos inmigrantes pueden recibir multas de casi mil dolares por cada día que permanezcan en el país después de recibir una orden de deportación.Las multas pueden acumularse hasta alcanzar cientos de miles, o incluso millones, de dólares.Las multas forman parte de una estrategia más amplia destinada a hacer que permanecer en Estados Unidos sea cada vez más difícil y costoso.La administración ha presentado demandas para cobrar las multas impagadas, ha embargado devoluciones de impuestos y ha retenido dinero de los salarios. Algunos inmigrantes que siguen tramitando recursos legales para permanecer en el país han recibido multas de 1 millón de dólares o más.Al mismo tiempo, el Gobierno ofrece incentivos a quienes aceptan marcharse.Los inmigrantes que se registren a través de «CBP Home», una aplicación para teléfonos móviles utilizada para gestionar las salidas voluntarias, pueden recibir el viaje pagado y dinero en efectivo del Gobierno. El Departamento de Seguridad Nacional ha indicado que también podrían condonarse ciertas multas pendientes.Algunos deportados ya están recibiendo notificaciones de pago. Ciudadanos mexicanos deportados este año han recibido cartas de cobro de la CBP en sus direcciones en México, según Juan Cuéllar Torres, Director de defensa de la Kino Border Initiative, una organización humanitaria que trabaja en la frontera entre Estados Unidos y México.Las multas, que suelen rondar los 250 dólares, iban acompañadas de una advertencia de que podrían acumular intereses si no se pagaban, añadió.Las notificaciones señalaban además que las deudas impagadas podrían tenerse en cuenta en futuros procedimientos migratorios en Estados Unidos, una consecuencia potencialmente significativa para los deportados que más adelante quieran solicitar una visa o permiso para regresar.También advertían que las deudas podrían transferirse a una agencia privada de cobro.David Leopold, abogado especializado en inmigración de Cleveland, calificó esta iniciativa en el extranjero de innecesariamente punitiva.»Ir a estos países y perseguir a personas que han sido deportadas no es más que un paso más para aterrorizar a la gente sin motivo alguno», afirmó Leopold. «Es la cereza en el pastel de la crueldad».


