Naufraga el Tri otra vez antes de cuartos
Ciudad de México— México –no la Selección, sino el país entero– se hizo la misma pregunta durante toda su aventura mundialista: “¿Y si sí?”. Lo que nunca estuvo contemplado fue el ¿y si no?, ¿y si es lo mismo?, ¿y si la fortaleza del Estadio Azteca era vulnerada?Y fue exactamente lo que pasó.Incluso con la ventaja de jugar en su fortaleza histórica, donde los mexicanos tenían 10 partidos sin perder en Copa del Mundo, y con la oportunidad de alcanzar su mejor actuación en una Copa del Mundo. El sueño se vino abajo ante una Inglaterra certera en la lluviosa noche dominical.“Soñar y caer de esta manera duele mucho, pero los jugadores deben irse con la cabeza en alto”, dijo Javier Aguirre. “Ellos dejaron todo en el campo y hoy no pudo ser, la gente tenía ilusión y no pudimos concretar y darles una noche más de alegría”.Hay dos formas de ver el papel en este torneo: México llegó por fin al quinto partido, pero también jugó su peor Mundial en casa.El quinto partido se convirtió en un sueño utópico durante décadas. Eran los cuartos de final a los que México sólo ha accedido en sus dos ediciones de Copa del Mundo como anfitrión solitario. Para este Mundial ampliado a 48 selecciones, su paso por el torneo hasta el quinto encuentro los deja en un lugar común: Donde siempre, o al menos en donde han caído en ocho de sus últimas nueve participaciones, salvo Qatar 2022 donde se quedaron en fase de grupos.La altura de la capital, el apasionado respaldo de más de 80 mil almas y una superioridad numérica durante la mayor parte del segundo tiempo, no lograron empujar a la Selección a territorios inexplorados. México anotó dos veces, pero nunca pudo empatar y sucumbió por 3-2.México no había recibido goles en sus primeros cuatro partidos del Mundial. Admitió un par de dianas de Jude Bellingham en apenas 98 segundos a mediados del primer tiempo. Un penal de Harry Kane en la segunda mitad fue el tiro de gracia.“Sabemos que iba a ser un partido muy cerrado, de situaciones muy puntuales”, declaró el delantero Guillermo Martínez, quien ingresó a los 81 minutos, ya con el equipo en modo de desesperación. Obviamente la derrota siempre va a ser dolorosa. Pero si México caía, caería con la cabeza en alto, y así fue.Aunque el Tri dio un paso adelante respecto al fiasco protagonizado por el técnico argentino Gerardo Martino en Qatar, la derrota deja un sabor amargo entre los aficionados mexicanos. Fue apenas la tercera derrota de México en un partido oficial en el Azteca, que abrió en 1966, después de un par de caídas por 2-1 en eliminatorias mundialistas: ante Costa Rica en 2001 y frente a Honduras en 2013. (AP)


