Ecuador se inclina por endurecer la mano contra el crimen organizado
Con nueve de sus 11 preguntas planteadas en el referendo, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, logró endurecer la seguridad al permitir la extradición de connacionales y endurecer condenas contra el crimen organizado, pero recibió un revés en las referentes a arbitrajes internacionales y contratos por horas.
Estas elecciones se llevaron a cabo bajo un clima de terror por el asesinato de dos alcaldes esta semana, la imparable violencia y una crisis eléctrica.
El Sí logró entre 68 y 80 por ciento de la votación total, incluidos blancos y nulos, de acuerdo con el sondeo divulgado por varios medios nacionales y que fue contratado por el gobierno.
De las cinco propuestas en referendo y seis en consulta popular, la mayoría apuntaron a darle un mayor protagonismo a las Fuerzas Armadas en la lucha contra el narcotráfico, que ha convertido a la nación en epicentro de sus operaciones y desatado una ola de violencia.
También obtuvieron respaldo las preguntas para permitir la extradición de ecuatorianos requeridos por la Justicia de otros países y la instalación de un sistema de juzgados especializados en materia constitucional.
Asimismo, ganó el ‘Sí’ en la cuestiones que proponen elevar las penas de los delitos relacionados con la criminalidad organizada y también la de eliminar los beneficios penitenciarios a los condenados por algunos de estos delitos, de forma que tengan que cumplir íntegramente sus castigos en prisión.
Igualmente recibieron el apoyo popular las propuestas de destinar a las Fuerzas Armadas a controlar los accesos a las prisiones, de crear un delito de tenencia y porte de armas de uso exclusivo de policías y militares, y de equipar a las fuerzas estatales con el armamento incautado a la delincuencia organizada.
Otra cuestión ganada por el gobierno fue la de permitir la expropiación inmediata de bienes ilícitos para golpear a los entramados de lavado de activos de las organizaciones criminales.
El referéndum convocado por Noboa se celebró en el marco del “conflicto armado interno” que a inicios de año declaró contra las bandas del crimen organizado, a las que pasó a considerar como grupos terroristas y actores beligerantes no estatales.
Sin embargo, el No en la consulta triunfó en cambio en las interrogantes que pretendían restablecer el trabajo por horas y reconocer el arbitraje internacional para resolver controversias.
Tras conocer los resultados, el expresidente Rafael Correa aseguró que la consulta popular fue una victoria del pueblo y un freno a Noboa.
Correa, en una declaración de prensa organizada por su formación política, Revolución Ciudadana (RC), señaló que a tenor de los resultados, el Ejecutivo perdió en preguntas clave: el arbitraje internacional en inversiones y los contratos laborales por horas.


